Había una vez un pequeño niño llamado Pedro que vivía en un pequeño pueblo en el campo. Pedro era muy valiente y siempre estaba dispuesto a enfrentar nuevos desafíos. Un día, su abuelo le dijo que había visto un árbol muy alto en el bosque cercano y que quería que Pedro fuera a medir su altura. Pedro se emocionó mucho al escuchar esto y decidió aceptar el desafío. Así que Pedro se puso su ropa más cómoda y se preparó para ir al bosque. Cuando llegó, vio el árbol y se dio cuenta de que era muy alto. Pero eso no detuvo a Pedro. Con determinación, comenzó a escalar el árbol, una rama a la vez. Pero mientras ascendía, el viento comenzó a soplar con más fuerza y Pedro se sintió un poco mareado. Sin embargo, no se dio por vencido y siguió subiendo. Finalmente, llegó a la cima del árbol y pudo ver todo el bosque desde allí arriba. Pedro se sintió muy orgulloso de sí mismo y decidió volver a casa para contarle a su abuelo todo lo que había logrado. Cuando llegó a casa, su abuelo estaba m...