Había una vez un pequeño niño llamado Pedro que vivía en un pequeño pueblo en el campo. Pedro era muy valiente y siempre estaba dispuesto a enfrentar nuevos desafíos. Un día, su abuelo le dijo que había visto un árbol muy alto en el bosque cercano y que quería que Pedro fuera a medir su altura. Pedro se emocionó mucho al escuchar esto y decidió aceptar el desafío. Así que Pedro se puso su ropa más cómoda y se preparó para ir al bosque. Cuando llegó, vio el árbol y se dio cuenta de que era muy alto. Pero eso no detuvo a Pedro. Con determinación, comenzó a escalar el árbol, una rama a la vez. Pero mientras ascendía, el viento comenzó a soplar con más fuerza y Pedro se sintió un poco mareado. Sin embargo, no se dio por vencido y siguió subiendo. Finalmente, llegó a la cima del árbol y pudo ver todo el bosque desde allí arriba. Pedro se sintió muy orgulloso de sí mismo y decidió volver a casa para contarle a su abuelo todo lo que había logrado. Cuando llegó a casa, su abuelo estaba m...
Había una vez un ratón muy curioso llamado Tito. Tito vivía en un agujero debajo de un árbol en el bosque. A Tito le encantaba explorar y descubrir cosas nuevas. Un día, mientras buscaba comida en el bosque, Tito encontró una caja muy interesante. La caja estaba llena de cosas brillantes y brillantes. Tito no pudo resistirse a investigar y abrió la caja. Dentro de la caja había un reloj de oro y una cadena de diamantes. Tito quedó fascinado con las joyas y decidió llevarlas a su agujero. Pero cuando intentó salir del bosque con la caja, se dio cuenta de que era demasiado pesada para él. Entonces Tito tuvo una idea. Decidió pedir ayuda a sus amigos, los animales del bosque. Tito fue a ver a la liebre, al zorro y al búho y les explicó lo que había encontrado. Todos quedaron muy sorprendidos y se ofrecieron a ayudar a Tito a llevar la caja a su agujero. Juntos, Tito y sus amigos lograron llevar la caja hasta su agujero debajo del árbol. Tito estaba muy contento de haber encontrado las joy...